Domingo 7 de marzo de 2021 – IIIº de Cuaresma – Un amor indignado

Acompañado de sus discípulos, Jesús sube por primera vez a Jerusalén para celebrar las fiestas de Pascua. Al asomarse al recinto que rodea el Templo, se encuentra con un espectáculo inesperado. Vendedores de bueyes, ovejas y palomas ofreciendo a los peregrinos los animales que necesitan para sacrificarlos en honor a Dios. Cambistas instalados en sus mesas traficando con el cambio de monedas paganas por la única moneda oficial aceptada por los sacerdotes.

Miércoles 17 de febrero de 2021 – Miércoles de ceniza – Vivir en profundidad

Estrenamos un tiempo terapéutico. “No vemos las cosas como son, sino como somos nosotros”. (Confucio) A mediados de la Cuaresma del año pasado, (compartida con toda la humanidad), nos sorprendió una emergencia sanitaria y social. Ahora se han vuelto cotidianas palabras difíciles de vivir y pronunciar, como “estar en cuarentena”, “confinamiento”, “medidas sanitarias…” y hemos tenido que aprender a vivir juntos, una pandemia con consecuencias dolorosas. Hemos comprobado que “ponerse en cuarentena” es ponerse en un proceso de curación y recuperación para superar un proceso vírico, que daña el cuerpo propio y se propaga al cuerpo de los demás.

Domingo 14 de febrero de 2021 – VIº del T.O. – Si quieres puedes limpiarme

Al inicio de su evangelio, Marcos presenta a Jesús curando enfermos, liberando a poseídos y purificando a leprosos. Los especialistas llaman a esta sección «la primavera de Galilea». Uno de los relatos más significativos es «la purificación del leproso» (Mc 1, 40-45) pues Jesús no sólo lo cura de la lepra, sino de todo lo que ella representaba. El texto no habla de curación, sino de «purificación» e insiste en el deseo de Jesús de verlo integrado en la convivencia.

Domingo 31 de enero de 2021 – IVº de T.O. – ¿Qué es esto?

Se llevaron una sorpresa. «Estupor» es eso que te sucede cuando lo que ves y oyes no te lo acabas de creer. El evangelista Marcos recoge la reacción de los que le escucharon y le vieron actuar con esta pregunta, que más que pregunta es una exclamación: «¿Qué es esto?». Jesús rompía las fronteras de lo conocido y de lo acostumbrado, de lo que aquella gente había visto y oído a los maestros de la religión oficial. Los maestros explicaban la ley; en cambio, Jesús les hablaba de un Padre misericordioso y de su presencia salvadora en los corazones. Los maestros de la ley no se salían de la letra de la ley. En cambio, Jesús les hablaba de la vida y ponía su vida en lo que decía. Era «una enseñanza nueva expuesta con autoridad».